En entornos laborales y sociales cada vez más cambiantes, los problemas tienden a ser interconectados y difíciles de abordar con métodos lineales. Este curso busca desarrollar en los participantes la capacidad de analizar la complejidad desde una mirada sistémica, descomponer los problemas en sus causas fundamentales y planificar acciones efectivas y adaptativas. De esta manera, se fortalecen competencias clave para la toma de decisiones, la innovación y la mejora continua en contextos reales.